martes, 19 de agosto de 2008

LA RAZÓN NO DA DERECHOS...

Por Daniel Pardl


“La razón no da derechos...” Esto quiere decir que aunque uno sienta que tiene razón en tal o cual afirmación o hecho, el derecho debe demostrarlo o más precisamente ganárselo, y hoy por hoy, ese derecho parece debatirse en los medios de comunicación masivos, y m
ás cuando se tratan hechos políticos o de interés general.

“La razón no da derechos…” Pensémosla, analicémosla. Esa frase resume, a mi criterio, que hoy por hoy las batallas políticas se dirimen en el campo de la comunicación más allá de quien tenga razón en la cuestión de fondo.

Está aseveración quedó totalmente evidenciada en los últimos acontecimientos que mantuvieran en vilo a la Argentina.

El rol que desempeñaron los medios de comunicación masivos, fue determinante a la hora de crear una corriente de opinión que fuera volcándose a favor de la posición de los productores agropecuarios. Por supuesto, con la intencionalidad manifiesta de esos medios que, a pesar de decirse independientes, eran groseramente parciales a la hora de emitir opinión o de mostrar las imágenes.

Para muestra basta un botón: Durante el último acto que convocaron las entidades rurales, por un lado, y la convocada por el justicialismo, por el otro, se mostraba, en el realizado en Palermo una vista aérea, para vislumbrar una multitudinaria participación, mientras que cuando se emitían imágenes del acto de Congreso se lo hacía desde la plaza tomando imágenes individuales o a la pesca de algún lumpen o de un “servicio” que no tenga problemas en decir lo que se le ocurra frente a un micrófono, mientras lo ve la familia o sus compañeros de “inteligencia”.

Hubo un hecho notorio para los que seguimos el debate en el Congreso: cuando el legislador que argumentaba era favorable al campo, tenía micrófono e imagen abierta, mientras que cuando se argumentaba a favor de las retenciones aparecían opinólogos o comentaristas en “off” dejando simplemente la imagen de fondo del legislador sin poder escuchar el televidente el argumento.

Para rematar, la imagen digna de un melodrama del vicepresidente Cobos, que sabía que estaba en el centro de la mirada de millones de argentinos, y que luego fuera mostrada hasta el cansancio por los medios. Un hombre atormentado por tener que tomar una decisión, tironeado por un lado por sus convicciones de clase y por el otro por la responsabilidad que había asumido ante sus votantes, mostrándose a los dos días totalmente exultante y abrazado al toro presidencial.

El diario Clarín en su edición posterior a la votación en el Senado con títulos catástrofe afirmaba una crisis política en el seno del gobierno. En la edición matutina expresaba: “El campo ganó en la calle pero la ley saldría igual”. Los hechos y las decisiones tomadas por el ejecutivo demostraron la finalidad seguida por ese titulo, que no se dio tal cual ellos querían.

Pero no importa, los jueces mediáticos no pueden ser juzgados.

Comentario a parte merece la televisora estatal, que vaya a saber uno que papel jugaba, porque cuando se quería buscar información que, aunque no objetiva, no nos quisiera vender un buzón tan burdamente, se debía recurrir a los canales de cable “independientes”, porque el canal abierto del Estado estaba ausente. La gente en las calles, la pantalla de canal 7 en la NBA...

Que sirva de aprendizaje: La razón no ganó y la mayoría se vio afectada en sus derechos...

Lomas de Zamora, 2 de agosto de 2008